John lee Hooker

A un lobo nunca le preocupa con cúantas ovejas se puede encontrar.
Videos tu.tv

Va a trabajar tu puta madre hasta los 67 años.

Nancy Sinatra - These Boots Are Made For Walking (1966)

Súcia y lúcida seguridad amparada en el vacío.

Pero si todo fuera mínimamente normal, no sería lo mismo. No valdria la pena escribir sobre ello, para eso ya tenemos al 99% de la blogosfera y al 100% de protestantes y al total de neoliberales de Groenlandia. Si la vida fuera cuestión de sentido común, el suicidio sería una práctica gratuïta y obligatoria después del servicio militar y antes de la reproducción. -Sigue tú camino, yo seguiré el mío. Un hombre vestido con harapos sentado en medio de la plaza del Ayuntamiento rehusó mi conversación. Estaba demasiado ocupado recorriendo su camino. Jamás he visto tanta firmeza en la mirada de una persona, tan lúcida seguridad amparada en el vacío. Sin casa, ni familia, ni aspiraciones, el sucio vagabundo, reclinado en una bolsa de viaje, contemplaba sosegadamente cómo el sol alcanzaba el punto más alto del cielo. Puede que mi interrupción fuera algo temeraria. La mayoría de la gente suele obviar a los viejos solitarios. Los toman por locos, enfermos mentales, violadores o ladrones. El viejo de la plaza del Ayuntamiento no pertenecía a ningún grupo parecido. Posiblemente no pertenecía a nada ni a nadie. El y su bolsa eran en sí mismos la única posesión valiosa. Es fácil atribuir a los harapientos el fracaso y las penurias. Todos estamos demasiado ocupados luchando por nuestras metas y respectivos destinos, atravesando la oscuridad del túnel postmoderno con celeridad para alcanzar la tenue luz que nos indica la deseada posesión de alguien o algo. Pero él había llegado ya al final del túnel, a la culminación de las inquietudes. El camino que decía recorrer, diametralmente opuesto, no le preocupaba; aprovechar la luz del día para estudiar el matiz de las nubes y el tono del cielo, contar palomas y descansar en cajeros automáticos repletos de billetes manejados por una máquina. Muchos piensan que los vagabundos no tienen nada que decir. Después de conocer al viejo del Ayuntamiento he invertido esta creencia. Somos nosotros los que no tenemos nada que decir. En otras vidas, en siglos anteriores, en praderas verdes y campos diáfanos, ellos ya han vivido y existido y luchado y sufrido lo que ahora nosotros, los ocupados, consideramos importante. Mi camino era el camino del mismo modo que su camino era el no camino. Podré seguir viviendo, claro, arrancando hojas del calendario y ahorrando y follando y bebiendo y ganando y escribiendo. Eso sí, como me enseñó categóricamente el viejo harapiento, si ves a un hombre con barba y una bolsa de viaje, sin prisa y con dirección aparentemente perdida, déjalo, está siguiendo su camino. No trates de enseñarle la brújula. Está ocupado contando estrellas y recorriéndolas una por una.
Videos tu.tv

Mundos en cada mundo

mundos en cada mundo y colores que no tienen nombre. La ceniza que a veces desciende me trae su voz, recodos ciegos como las huellas que dejan los que no saben amar, los que no se dejan amar, Cuando colocamos luces en manos incorrectas. Fragilidad Somos como barcos fantasmas; algo nos hace regresar al lugar del naufragio. como la respiración de lo muerto como una despedida que nunca tubo lugar como Jugar con espejos rotos. Sigue navegando en barcos de papel, a veces el viento le encamina, pero quien le dice al viento hacia donde debe soplar? Arde el cielo, cenizas cubren su cuerpo de fina escarcha incandescente. Gris se tiñe el cementerio, un torbellino hace estragos en sus recuerdos, llora la herida de viejos compañeros. El alma se disfraza de invierno con colores de hojas de otoño, y un corazón se despluma al caer al suelo. Arde el cielo, pensamientos derretidos gotean al ritmo de la muerte. Sudor que riega flores de olvido, vientos que arrastran pétalos inertes en una danza invisible de colores fríos. Ya no recuerda a qué huelen los sueños. Quizá sea porque están lejos, quizá sea porque están muertos, quizá no quiera verlos. Arde el cielo, respira el hollín que deja un ángel al escapar del infierno. Vuela tan alto que se hace nube, tan descuidado que no ve el fuego, y su voz dormida desciende hasta morir conmigo. Ya olvidé a qué saben los sueños. Quizá sea porque no los veo, quizá sea porque no los tengo, quizá todos ardieron.
Sin sentir, sin cruzar palabras, sin sonreír, sin amar, sin mirar atrás, sin decir adiós sin despedida. La sensación que tenemos al pasar página de nuestra novela vital es una incógnita en sí misma. Puede oscilar entre la euforia y el pánico, la jovialidad y el miedo. Muchas veces es una mezcla de todo ello. Contradicciones emocionales que se superponen en nuestra rutina y desestructuran lo anterior y estructuran el posible futuro. El pasado se queda en un tren y hacemos transbordo hacia un nuevo destino. Pocas veces pasamos página queriendo. En realidad, dejamos nuestra novela encima de la mesa de un café concurrido y el propio vaivén y ajetreo de la gente produce el viento que pasa las páginas y abre nuevos capítulos ante nosotros. Así es la vida, ese libro que no sólo escribe nuestra pluma. Somos los protagonistas y a veces escribimos algunos fragmentos de nuestro puño y letra, pero, ¡fútil deseo el de aquel que trata de borrar o quitar o cambiar las demás huellas que circundan al protagonista! La vida y su libro nunca llegan a ser un best-seller ya que, a la hora de repartir los derechos de autor, no quedaría ni un centavo para todas las manos escritoras que merecen reconocimiento.

STOP WAR

ningún desperdicio estas declaraciones...

Politruño

El spot anuncia un nuevo politono para tu teléfono. Y ya no se trata de la última canción de la LorRoza de Ehpaña o el bisbalín de turno... sino que aparece un monigote tirándose un buen pedo. En letra minúscula: 1.5 Euros el mensaje (se requieren 3 mensajes) Es decir... 750 de las antiguas pesetas para que suene pedomán cada vez que te llaman. Engañan a los niños... pero qué triste cerebro espongiforme adulto....? en fin... El tema es más serio de lo que parece.
Yo no soy yo. Soy este que va a mi lado sin yo verlo, que, a veces, voy a ver, y que, a veces olvido. El que calla, sereno, cuando hablo, el que perdona, dulce, cuando odio, el que pasea por donde no estoy, el que quedará en pie cuando yo muera.

God Day

calentamiento global, contaminación, ozono, desastres naturales, deforestación, terremotos, desglaciación, tornados, inundaciones, desertización, espécies en peligro, extinción, maltrato, crísis económica mundial, deslocalización, hipoteca, vivienda, desempleo, injusticia, desigualdad, tercer mundo, cuarto mundo, abandono, enfermedad, pobreza, hambre, $, alimentos transgénicos, televisión, petróleo, poder, manipulación, inseguridad, violéncia, delicuéncia, conflictos culturales, raciales, religiosos, armas, terrorismo, militarismo, guerras, abuso, sexismo, destrucción, el hombre... Solemos recordar nuestros sueños cuando estamos en un momento de ensueño, es decir, cuando no dormimos profundamente, cuando nuestra mente deambula entre la subconciencia y la conciencia. Hoy ha sido uno de esos días en los que recuerdo perfectamente lo soñado antes de que el puto despertador me arrancara de un plácido sueño, antes de despertar del todo y acoplarme a la realidad. Estaba con ella, en silencio, en uno de aquellos momentos en los que sobran las palabras, estaba enamorado, era tremendamente feliz... y me he resistido a despertar, no quería abrir los ojos, hacerlo supondría separarme de ella para siempre, perderla. Me he quedado un ratito más metido en la cama, cubriendo mi cabeza con la manta, con un pie en la luz y otro en la oscuridad, intentando permanecer junto a ella todo el tiempo posible, aprovechando mis últimos minutos a su lado luchando contra un inevitable despertar. Debía despedirme de ella, sabía que una vez despierto del todo no volvería a verla nunca más. He sido incapaz de decirle adiós, no podía decirle que moriría difuminándose con los primeros rayos de luz de la mañana. La he perdido. En la mayoría de mis sueños los personajes no tienen rostro, aun siendo personas conocidas pocas veces son identificables sus caras. Esta vez ella tenía rostro, su preciosa cara se me ha quedado grabada... pero no la conozco, no se quién es. Si la viera por la calle creo que sería capaz de reconocerla... pero ya no existe, ha muerto con mi despertar. Mi mente se debatía entre dos mundos. Hoy me hubiese quedado en la oscuridad durmiendo, feliz, en un sueño eterno.
Contatori per sitocontadores web

άνθρωπος

La lluvia cae diagonalmente, su trayectoria puramente vertical queda perturbada por el viento. A priori,un leve pensamiento le viene a la cabeza: Y síempre recuerda; Toma mucha fruta, mucha fruta fresca. Tómala y disfruta como te parezca. Puedes exprimirla para hacerte zumos. Puedes compartirla con más de uno. Llena tu nevera...con kilos de peras. Ra-ra-ra- rajas de sandías...Una mandarina siempre es cosa fina.Y a posteriori una voz menos leve,Saber que le interesas a la gente por alguna razón no filantrópica y al mismo tiempo hacerles entender que ellos no te interesan por ningún tipo de motivo, produce un bienestar reconfortante. Finalmente se quedó dormida. Respiraba sincopadamente, como si el sueño que ocupaba su mente fuera pesado y le obligara a concentrarse para ir resolviendo una por una las fantasías oníricas. Quería ayudar a esa rubia de ojos azules que yacía a mi lado. No me gusta ver sufrir a las mujeres con las que me acabo de acostar, ni que sea en sueños. Cogí un cuchillo recién afilado del primer cajón de la cocina (es el lugar universal de los cuchillos) y le corté las cuerdas vocales y diseccioné su tráquea. Quedé empapado de sangre caliente y joven. Con un par de trocitos de carne y un poco de sangre coagulada, preparé una infusión con té Darjeeling. Pasé el resto de la tarde leyendo, haciendo aros con el humo del cigarro y dando sorbos de la infusión invernal. Me sentía útil y relajado y con el paladar agradecido por la originalidad de mis brebajes. Una sublime y minimalista manera de darle la bienvenida al primer mes del año.Desconecto unos días... Si alguno de vosotros me necesita, que lo dudo, sabrá dónde encontrarme. El que no sepa dónde encontrarme, es que nunca me ha necesitado antes y tampoco creo que me necesite ahora. Los que nunca me han necesitado, seguramente tampoco los necesito yo. Para todo lo demás, Mastercard.

El día que el Infierno beso la tierra:

A 50 millones de grados centigrados de temperatura.

¡ ATENCCIÓN !

Mazinger (Z) Invade la Gran Vía Stop. La gente atónita no paraba de hacerle fotos Stop. Las autoridades recomiendan a la población que no salgan de sus casas Stop. Posibles ataques alienigenas. Stop. Afortunadamente,El Equipo (A) ya esta trabajando en el caso. Stop.
Contatori per sitocontadores web

Duele el olvido

Agarrada a este dolor, paso los días sin verte, sabiendo que tu corazón, ni sufre, ni siente. Me pesa la vida, me asfixian sus recuerdos, me atan las noches, sin poder darle un beso. Y esta ciega melancolía me hace buscarte en sueños, me hace llorar dormida, me hace morir en vida. Si a la eterna luna le contara todos mis despiadados miedos, no habría mar en el mundo que cubriera mis anhelos. Y estas lentas horas, son torturas de tu sombra, esta triste mirada son las marcas de tu ausencia. Y en este cuerpo congelado sólo se oyen lamentos, promesas que me robaste, palabras que se lleva el viento. Sin una nerviosa despedida, por orgullo o quizás por no echar más sal a la herida. Cedí el paso al olvido, dejándote junto a mis sentimientos en un lugar perdido. Miriam (Luna)
Contatori per sitocontadores web