No soporto tu ausencia
Me desgarra el corazón
el dolor de no tenerte
Gota a gota me desangro
Las sombras me van cubriendo
Me dejo morir
Miro sin miedo el rostro de la muerte
Paciente compañera que me espera,
me presenta las mortajas
de mi último lecho,
dejo caer la afilada navaja
y me deslizo hacia la oscuridad.
Me doy cuenta que no llevo mis recuerdos
Que no cargo con tu adiós
ni tu beso apurado,
ni siquiera con la imagen de tus ojos,
no existes
y ya
tampoco existo yo.