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Sine qua non

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Drama

Escribir escribir escribir, la indulgencia como estilo de vida y la demanda próxima e irreal, pedazos de mí desperdigados por mi sed y mi venganza contra el mundo nuevamente en mi cabeza, eso y el pudor. Convencida la esquirla sólo quedará el fuego detrás de párpados adoloridos por la certeza de futuras lluvias, la sal de otros días quemando lo eterno, es decir lo presente, es decir lo importante y no era más que barro y se secaba, resquebrajaba y no salía mariposa de sí, sólo tierra. Temer no por inseguridad sino por, nuevamente, certeza, porque qué es sino daño lo que queda por conservar, tomar prestada una tarde cualquiera del amor cariño compañía que no tiene y que sabe que no se merece, por eso se hace necesario darle importancia a lo doloroso, a las respuestas obvias, a la necesidad irritante de saber que del otro lado se entiende lo mismo, aunque no siempre sea así, aunque quizá nunca sea así. Cuál es el precio de un momento al sol, qué tan grande es la afrenta de dejar de huir, sin embargo es fácil que el masoquista no huya cuando es el dolor del choque lo que busca con un ansia irreverente y algo trágica, esa inclinación a un vacío próspero y sin bordes afilados, saber que no se tiene nada que ofrecer y sin embargo. El impulso es de saltar, estrellarse de una vez, la gracia parece servir principalmente para acumular tensión y altura de caída, no es del todo cierto esto, es cómodo un rato la música las palabras el baile la confianza, voces en mi cabeza girando que hacen que por un rato sólo sea el mareo, no las vueltas en sí, olvidarse de la condición estructural (ja) y creer ese rato al sol que se es otra, claro que llega la bofetada del principio de realidad, saber que no pero nunca decirlo... por decir algo. Y eso queda pegado aquí, el ser y el no ser, el mendigar de tantas formas y de tantas formas lograr y de tantas otras pudrirse un poco, porqué no se es más que nadie, y no es posible asumirlo. Yo quería una forma, una consistencia, algo a lo que recurrir en los días que sé que vendrán, me gané un prado de palabras chasconas y revueltas, prestas a la contemplación más absorta y absorvente, yo me gané un ansia, yo me gané una angustia, yo me gané mi propio silencio tormentoso, ahora no puedo parar de escribir, tal es el tamaño de mi ansiedad prematura o quizá sólo temprana. Entender el porqué huye del sol, entender sus múltiples vergüenzas, "no eres tú el culpable de que tu poema hable de lo que no eres" y quién cargará la culpa de que nada sea? de que se desteja como tejido mal hecho, dejado hecho rizo en un canasto a olvidar, devanar tiene un sentido, pero no cuenta una historia, la sombra de un futuro promisorio o inexistente o ambas cosas, a el también le pidieron que fuera algo más que el mismo, así que no está para exigirle nada al futuro ni a ningún otro fantasma. La pregunta queda así: ¿a qué viene todo esto? ¿puede la melancolía lisa y llana causar toda esta insolente verborrea?

Si la amistad fuera vida te daria la mia

Si la amistad fuera vida te daria la mia

Repercusión y contundencia del "monstruo" de Galapagar.

Strange Days

El columpio asesino

Atoró , una ruptura en el centro, ecos siniestros del único silencio posible, y al final, la rudeza, descomponiéndome .Ocultar los trazos, se necesita ocultar los trazos. El fantasma rueda por las habitaciones infinitas, se desespera, porque nadie le ha explicado si son infinitas en número o en tamaño, pero sigue rodando, las formas de su propio sueño se difuminan en el territorio hostil; Lo único que queda por hacer es no intentar, bajo ninguna circunstancia, descubrir el mecanismo que mueve el columpio, ahí nos quedamos sin nada, el no-rostro tras la máscara, la soledad y el miedo, la falta de asombro, el hielo. Hasta cuándo este simulacro Hasta cuándo esta parodia Hasta cuándo este rondar por las mismas habitaciones, con el temor pegado, con la tristeza pegada, necesitar tanto un libro, necesitar tanto a una persona (que, curiosamente, es quien tiene el libro), tanto necesitar aquello que le mantiene dentro de la absurda trama, tanto que no ayuda más que a la confirmación de lo ya sabido, imposibilidad de buscar otro caminos. Hasta cuándo mentir y mentirse Hasta cuándo esquivar a la seriedad y al esfuerzo en lo único que podría mantenerle vivo o a salvo o todo lo contrario y sin embargo Hasta cuándo no admitir que lo único que puede hacer es Hasta cuándo no admitirlo Hasta cuándo la vergüenza arrebatándole lo único que le es medianamente propio Hasta cuándo la queja la demanda el deseo de estallar Hasta cuándo este darse por vencido Hasta cuándo esperar Hasta cuándo no salir a buscarse Hasta cuándo reir diciendo que nada más queda por hacer Hasta cuándo no hacer nada Hasta cuándo mierda no hacer nada Hasta cuándo este puto simulacro

Simpleza

Tragado por el hielo de los (g)ritos inconfundibles de la negación, del desamparo y de la insoportable soledad que me ha de quitar la vida en cualquier momento, pero justo en este, no, porque sería demasiado fácil abandonarse cuando se siente en abandono, cuando se sabe en el abandono más cruel, ese que no lo es, sólo la consttación de que no se tuvo nada, no hay pérdida tras los brazos cerrados, una vez más me convierto en la parte ingenua, como si no tuviera ya suficiente en qué pensar. yo andaba buscando(te), y encontré lo mismo de siempre, nada. El miedo nunca me ha tratado con el fervor que merezco, siempre ha sido como pincelada, como insignificante advertencia, aparecer ante la llama del ahogo laxo y eterno que permanece sin tregua, péro sin peso, ante los ojos que hacen danzar a mis síntomas humanos, perfecta soledad que sobrellevo pensando en el desgaste de las ambivalencias, alguien dijo que por acá nunca era tarde, pero quizá el tiempo y el acá no se relacione nada esta vez, se necesita un cielo paralelo, un espasmo de esperanza, de bobalicona y húmeda, viscosa verde esperanza, perfecta llamarada y una idea desfalleciendo y desvaneciéndome. lentamente se muere la que es carne y no mucho más que eso, de repente se encuentra perdido pero despierto y corto contancto con la realidad, se miente que no le importa, se miente la abulia, a veces el aislamiento, a veces el desenfreno, a veces ambos. entonces caer, como destrozado por una fálica flecha, no en el corazón, en la mirada, esa de sí mismo y del mundo, porque ve que necesita con tanta fuerza lo que no tiene ni podría tener jamás, porque es su goce, mejor ser especial porque se quiere que serlo gracias a los trucos de la mente y de las ideas desadaptativas. volver a sentir celos, pero con la burla de saber que son pequeñas las personas, que sus necesidades, que sus emociones (nuestras, ups). de pronto nota que lo que pasa afuera parece importarle, deduce (brillante), que siempre fue así y que lo demás fue no querer admitir lo otro, lo pegajoso, lo alquitrán, la soledad. Escribir escribir escribir, porque la noche es corta y la tranquilidad de la farsa llega en cualquier momento y todo es ducharse vestirse salirse de sí, quemare en el afuera que es ajeno y hostil, cuando no está lleno de sonrisas que definitivamente no entiendo,calles desiertas; Si este fuera un cerebro -clínicamente- enfermo, pero es sól la inmadurez del hablante que se estremece de falta de. Y no puede mirame los pies sin encontrar que me desvanezco y que nunca me he preocupado por despreocuparme del mundo. No, no hacías las cosas bien. No, no cogiste la ruta buena, porque no cogiste ruta alguna.Al Final todo era un poco escribir por escribir, como todo lo que necesito y no logro aprovechar, caminar, respirar, etcétera
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