Serás el impulso de mis mañanas,
café que despierta mis sentidos.
Óleo que unge mi espíritu,
abierto a lo que aún está escondido.
Seremos corredores del infinito,
Seremos lo que aún no vemos,
conjunto de lo que somos y hemos sido.La luna arde en el cielo/ Y yo ardo de amor/ El fuego es consumido/ Como mi corazón/ Mi alma llora/ Dolorida/ No estoy en paz/ qué mala noche/ El tiempo pasa/ mas no amanece/ No hay más sol/ Si ella no vuelve/ Mi tierra está ardiendo/ y arde mi corazon/ Ella sedienta de agua / Y yo sediento de amor/ A quién le canto/ Mi canción/ Si no hay nadie/ Que se asome/ En el balcón/ La luna arde en el cielo/ Y yo ardo de amor/ El fuego es consumido/ Como mi corazón…
Este Post está dedicado a todos aquellos quienes no pueden dormir por las noches, ni comer y menos aún, encontrar una persona a quién amar más que al clásico motorizado más musculoso de todos. Un Shelby Mustang de 1967 nada más y nada menosUna bestialidad! Y no estamos hablando de cualquier vehículo ya que, éste en particular, es considerado por la gran mayoría como el Mustang con el mejor diseño de todos y es, por lejos, tildado como el más agresivo y musculado de estos coches y fue el que marcó una estética ultra-masculina que será difícil borrar de la historia. Síí el de la pelí de 60 segundo y aunque parezca incierto: Para la película se construyeron 11 coches diferentes, con base en el 1967 Ford Mustang Fastback, de los cuales solo quedaron 9, ya que 2 fueron destruidos en la escena del salto en el puente y en la escena final en la prensa. No quiero ni pensar en ello! Asimismo, aunque en la película lo muestren como un Shelby, debo decir que el único de estos que aparece en 60 segundos es el que le regalan al tito Cage al final de la cinta y fue una preparación especial para hacerlo parecer oxidado y viejo.
Para que se empapen aún mejor les diré lo siguiente: La empresa Cinema Vehicle Services (conocida por preparar y fabricar modelos para ser utilizados en las películas de velocidad y, lamentablemente, también para ser destruidos) fabricó especialmente para 60 segundos una docena de unidades de Eleanor a partir de varios Fastback del ’67. Entonces Eleanor, aunque lo parezca, en la mayoría de las escenas no es un Shelby Mustang GT500 (solamente al final).
Las sombras saben muchas cosas.Saben muchas cosas que la gente que camina feliz y entre las luces desconoce.
Uno de mis mayores deseos cuando acudo al juzgado cada mes (para dejar constancia "legal" de que supuestamente no salgo del país) es aparcar en la plaza de minusválidos con un carnet falso comprado en Bangkok el pasado verano. Homer Simpson ya lo hacía, algunos políticos catalanes ya lo hacen, pero en mi caso, hacerlo con un Shelby Mustang GT 500 del ’67 Vintage es un detalle de la corrupción imperante en el capitalismo tardío.
