
La lluvia cae diagonalmente, su trayectoria puramente vertical queda perturbada por el viento. A
priori,un leve pensamiento le viene a la cabeza: Y síempre recuerda; Toma mucha fruta, mucha fruta fresca. Tómala y disfruta como te parezca. Puedes exprimirla para hacerte zumos. Puedes compartirla con más de uno. Llena tu nevera...con kilos de peras. Ra-ra-ra- rajas de sandías...Una mandarina siempre es cosa fina.Y a posteriori una voz menos leve,Saber que le interesas a la gente por alguna razón no filantrópica y al mismo tiempo hacerles entender que ellos no te interesan por ningún tipo de motivo, produce un bienestar reconfortante. Finalmente se quedó dormida. Respiraba sincopadamente, como si el sueño que ocupaba su mente fuera pesado y le obligara a concentrarse para ir resolviendo una por una las fantasías oníricas. Quería ayudar a esa rubia de ojos azules que yacía a mi lado. No me gusta ver sufrir a las mujeres con las que me acabo de acostar, ni que sea en sueños. Cogí un cuchillo recién afilado del primer cajón de la cocina (es el lugar universal de los cuchillos) y le corté las cuerdas vocales y diseccioné su tráquea. Quedé empapado de sangre caliente y joven. Con un par de trocitos de carne y un poco de sangre coagulada, preparé una infusión con té Darjeeling.
Pasé el resto de la tarde leyendo, haciendo aros con el humo del cigarro y dando sorbos de la infusión invernal. Me sentía útil y relajado y con el paladar agradecido por la originalidad de mis brebajes. Una sublime y minimalista manera de darle la bienvenida al primer mes del año.

Desconecto unos días...
Si alguno de vosotros me necesita, que lo dudo, sabrá dónde encontrarme. El que no sepa dónde encontrarme, es que nunca me ha necesitado antes y tampoco creo que me necesite ahora. Los que nunca me han necesitado, seguramente tampoco los necesito yo.
Para todo lo demás, Mastercard.