Me duele aún ligeramente el pie izquierdo, por culpa de mi salto mortal delante de la Tour Eiffel. Una mala caída que podría haber terminado peor. Pero ya se sabe, mis 15 minutos de fama diaria (no me basta con tener 15 min para toda una vida, lo siento Warhol) Y... Estaba yo ayer reunido con Lou Reed, Ian Curtis, Jim Morrison, Rothem, Kurt y otros colegas, y así, charlando entre todos , y yo el primero, decidieron que escribiera un libro. No se si seré capaz, pero he empezado. Prólogo. Todo pasa y todo queda... Todo sigue igual pero distinto. El tiempo todo lo cubre de velo transparente. Las raices de mi tiempo perdido, que nuevamente reencuentro, bajo polvo de recuerdos que aún siguen vivos. Si me sorprende la muerte,
distante,
con la palabra en los labios
y el beso sin destinatario.
Si me sorprende la muerte,
lejana,
con la poesía en la mano
y el verso aún inacabado.
Si me sorprende la muerte,
remota,
con el corazón llorando
y la herida aún sangrando.
Si me sorprende la muerte,
futura,
con el alma en tus brazos
y la conciencia hecha pedazos.
