Yo sólo quería soñar y compartir mis sueños, huir de esta ciudad gris que me atrapa y no me deja volar. Quería robar las estrellas y regalarlas a cambio de sonrisas.
Yo sólo quería cambiar el mundo, y el mundo acabó por cambiarme a mi. Me escondió tras un muro de miedo que fue creciendo con la experiencia y que hoy no se puede derribar.
Quería volar, muy alto, y tocar el cielo con mis alas, sin embargo me las cortaron antes de levantar del suelo una pulgada.
Quería regalar ilusiones, una por cada vez que cruzara una esquina, pero me las robaron antes de empezar.
Me hubiera gustado ser sabio entre los sabios, pero hoy en día las inquietudes están mal vistas y practicamente condenadas.
Me hubiera gustado también gritar, y me dejaron hacerlo en los avismos más profunos, donde nadie pudiera oírme.
Yo quería anarquía, y me encontré desolación. Busqué compañía y la soledad me envolvió. Quería amistad, y la amistad me apuñaló por la espalda.
Yo quería ser amor, y entonces perdí la fe en la humanidad.
