1.: Sensación de alerta y angustia por la presencia de un peligro o mal, sea real o imaginario.
2.: Recelo de que suceda lo contrario a lo que se espera o desea.
Una palabra que no se muy bien porque se ha instalado muy dentro de mi en los últimos días, pero se me ha metido muy a dentro, no se muy bien como ni porque, pero ahí está y lo peor es que es imposible sacarla.
Miedo al futuro, miedo a perder lo mucho o poco que tengo (según el tema que se mire), todo ello aderezado con el trasfondo de quizá la poco confianza que tengo en mi mismo, con la frase, la cual me han dicho muchas veces, de... "Debes quererte más a ti mismo".
Otro de los de los problemas, quizá el principal, es que ese miedo te impide encarar el presente con confianza, de la mejor forma, sonreír cada día, pierdes el optimismos, y hasta eres receloso de cualquier cosa que nunca antes lo habías sido. No te deja disfrutar del presente. Añorando el pasado.
"No temas ni a la prisión, ni a la pobreza, ni a la muerte. Teme al miedo". (Giacomo Leopardi (1798-1837) Poeta y erudito italiano).
Hay cosa realmente curiosas que en ocasiones no nos paramos a analizar tales como,
Ayer hacía frío,o como me pica el ojete. Mirabas por la ventana y agradecías a ese siempre vacío cielo el poder estar bajo techo, entre cuatro paredes, entre voces familiares.
Los fríos de mañana han de ser a la intemperie, aunque se te parta el alma han de ser a la intemperie.
Matamos por vivir, vivimos por matar,
El doble rasero a la hora de valorar las palabras o los actos es algo habitual que todos utilizamos de forma hipócrita en mayor o menor medida. "Muchacho, si quieres felicidad, deja ya de analizar". Si uno analiza mucho lo que ve y oye, acaba por protagonizar "Un día de furia". Estamos en una sociedad en la que se ve claramente un doble rasero mental.
Ejemplos hay muchos: Me hace gracia cuando veo coches con el cartel "Bebe a bordo", ¿para qué me avisan a mí, si el supuesto padre va haciendo el anormal con el coche?;...O, metemos psicólogos en los colegios, leemos libros de autoestima infantil, animamos a los niños en el deporte porque todos van a ser como Cristiana Ronalda o Fernando Alonso,... pero en lo básico, en lo que comen, dejamos a un lado el pan auténtico (por no profundizar en el resto de la alimentación) y lo sustituimos por basura. O ese padre que le falta el respeto a la madre y sube trufao del trabajo. Y tan felices. No soy inocente porque no reconozco inocencia en casi nadie.
El que sospecha de todos ha de ser el principal sospechoso.
Eso sí, luego nos lavamos la conciencia diciendo que no hay que generalizar. Por supuesto luego nos ofendemos cuando se retrata al español como el típico amante de los toros, la paella y la Macarena, y no nos paramos a pensar que aquí se hace exactamente lo mismo con todo lo que desconocemos (o no conocemos mínimamente). Luego está el típico Espanyol que no ha salido jamás de España y del VIPS y que desde su tumbona de la playa de Gandía se atreve a decir con total seguridad esa frase tan celebre y repetida: "Como en España no se vive ni se come en ningún sitio". No digo que esa frase no sea verdad. Lo que digo es que antes de pronunciarla,peazo de garrulo con tanta certeza, no estaría de más el haber vivido en otros países, por aquello de la credibilidad, más que nada. Y no hay que olvidarse de los que miran atónitos las imágenes de televisión que muestran a los musulmanes peregrinando a La Meca, pero que sin embargo no se escandalizan cuando en Espanya se monta un circo fanático de 3 pares de cojones (eso sí, de gente cuerda que simplemente disfruta de una tradición popular, evidentemente) cada vez que llega la semana santa con sus torrijas y demás. Aunque tampoco quiero desviarme del tema. El caso es que la palabra "Miedo",
1.: Sensación de alerta y angustia por la presencia de un peligro o mal, sea real o imaginario.
2.: Recelo de que suceda lo contrario a lo que se espera o desea.
Una palabra que no se muy bien porque se ha instalado muy dentro de mi en los últimos días, pero se me ha metido muy a dentro, no se muy bien como ni porque, pero ahí está y lo peor es que es imposible sacarla.
Miedo al futuro, miedo a perder lo mucho o poco que tengo (según el tema que se mire), todo ello aderezado con el trasfondo de quizá la poco confianza que tengo en mi mismo, con la frase, la cual me han dicho muchas veces, de... "Debes quererte más a ti mismo".
Otro de los de los problemas, quizá el principal, es que ese miedo te impide encarar el presente con confianza, de la mejor forma, sonreír cada día, pierdes el optimismos, y hasta eres receloso de cualquier cosa que nunca antes lo habías sido. No te deja disfrutar del presente. Añorando el pasado.
1.: Sensación de alerta y angustia por la presencia de un peligro o mal, sea real o imaginario.
2.: Recelo de que suceda lo contrario a lo que se espera o desea.
Una palabra que no se muy bien porque se ha instalado muy dentro de mi en los últimos días, pero se me ha metido muy a dentro, no se muy bien como ni porque, pero ahí está y lo peor es que es imposible sacarla.
Miedo al futuro, miedo a perder lo mucho o poco que tengo (según el tema que se mire), todo ello aderezado con el trasfondo de quizá la poco confianza que tengo en mi mismo, con la frase, la cual me han dicho muchas veces, de... "Debes quererte más a ti mismo".
Otro de los de los problemas, quizá el principal, es que ese miedo te impide encarar el presente con confianza, de la mejor forma, sonreír cada día, pierdes el optimismos, y hasta eres receloso de cualquier cosa que nunca antes lo habías sido. No te deja disfrutar del presente. Añorando el pasado.