El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida.

Sé que cometo las mil y una reglas (perdón, faltas) del mal y vulgar escritor. Una de las profesiones que no existen y que me gustaría desempeñar sería la de leer, sin consecuencias. La verdad es que por definición una profesión es un sacrificio, y ya que leer es un sacrificio para muchos, perfectamente podría ser una profesión, pero lo inútil de la misma si no hay objetivo directo la hace imposible, una gran pena. La pregunta seria la siguiente... Ser seguro de si mismo y tener auto estima, es sinónimo, de éxitos, tranquilidad y felicidad? . ¿No les ha pasado nunca que se ponen a hablarle a la ventana y les salen las palabras más elitistas, profundas y triunfadoras de la historia? A mí creo que sí, ¿¿no les ha pasado que en una conversación de tú a tú no han logrado llegar a esa cumbra con la que se puede llegar hablando con la ventana?? A mí siempre me ha pasado, pero creo que hoy se han cambiado las reglas, pues he notado ciertos atisbos de no hablar horrorosamente y sin atino. Alguna vez me pasa, poco, pero es que hoy ha nevado. Salía de casa con la tristeza puesta, pero la nieve es la nieve, tiene un poder sobrenatural. Bueno, voy a ducharme y a dormir y a soñar (Dreams: These bits of death ... as hate) y a despertar después entre los llantos del pobre despertador.A veces de noche, enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad. Una copa vacía marcó el límite entre la lucidez y la ebriedad. Le siguieron varias más, hasta perder la cuenta. La noche era un pozo negro que lo seducía a caer dentro, a rodar hacia el corazón de lo oscuro. El pasado era razón de olvido.El presente era el intento por llevar a cabo esa razón. Pero el olvido sin titubeos, paría a la resaca, quien nacía con todas sus fuerzas y crecía en el interior de su estómago y en los lugares más recónditos de su materia gris. La saliva amarga le recoradaba el sabor agrio de la uva fermentada acariciando su paladar, mezclado con el tabaco negro de los Parisiennes. Se metió una mano en el bolsillo, estaba vacío. Ni siquiera tenía el don de la memoria. Y escribió.Escribió para ser leído por nadie. Para ser traducido por sus angustias.Para finalizar por arrugar el papel y tirarlo al cesto de la basura . "¡Eran más negras que las alas del cuervo de la tempestad!"
Contatori per sitocontadores web